Consejos para ahorrar en la comunidad de vecinos

Uno de los requisitos que barajamos antes de comprarnos una vivienda es saber en qué tipo de inmueble vamos a comenzar a vivir: piso con urbanización, planta baja, adosado… existen infinitas posibilidades para adaptarse a lo que estamos buscando. Pero si optamos por compartir espacio con un número de familias que se convierten en nuestros nuevos vecinos, también se incrementa nuestro gasto al tener que abonar una cuota. La media aproximada es de 104 euros mensuales ascendiendo a 1248 euros al año.  Esta cifra sería el total de los siguientes gastos:

  • Gastos generales: son aquellos que hacen partícipes a todos los vecinos. Aquí se incluyen los servicios de electricidad, los gastos de limpieza, los seguros que tenemos contratados o las obras necesarias para la mejora del espacio.
  • Gastos de escalera: son los gastos específicos de un pequeño grupo. Por ejemplo, si vivimos en una escalera con varios pisos, pagarán los propietarios de ellos. Los gastos que aquí se encuentran son los del mantenimiento del ascensor, los gastos de portería, la supervisión de las instalaciones de esta zona, etc.
  • Gastos de administración: este es pagado por todos. Aquí se incluyen los gastos de los administradores, de gerencia, los secretarios, si se hace uso de notarías, etc.

Además de estos gastos, la Ley de Propiedad Horizontal distingue entre otro tipo de gastos:

  • Obras necesarias: son aquellas que se deben realizar obligatoriamente para asegurar las infraestructuras de la vivienda y conservar el buen estado del edificio.
  • Mejoras y tratamiento: los gastos que aquí se incluyen no serán obligatorios, se deben aprobar en Junta y las comunidades de vecinos, principalmente, usarán la derrama para cubrirlos.

Pero, ya que hay gastos que debemos realizar si queremos convivir en correctas situaciones, lo mejor es llegar a un acuerdo en la comunidad de vecinos para que la gerencia sea efectiva y los servicios que nos cubren se adapten al mejor presupuesto. No obstante, existen diferentes consejos para ahorrar:

  • Consumo de energía: sustituir las instalaciones lumínicas tradicionales por unas de bajo consumo, como ojos de buey LED.
  • Contratos de gerencia: comparar precios en los servicios que tenemos contratados, ya que quizá estamos pagando cantidades más elevadas por las funciones del portero, secretario o el personal que nos lleva las cuentas.
  • Gas natural: también se gana en seguridad y resulta más económico que una caldera de gasoil.
  • Otros servicios: el propósito es vivir en un entorno agradable, pero en ocasiones utilizamos servicios que no son realmente necesarios. Debemos tener control de cuáles tenemos contratados y optar por la posibilidad de suprimirlos o sustituirlos.

Es importante llevar el propio control de la economía y, del mismo modo que lo hacemos del gasto personal, es recomendable llegar a un acuerdo con nuestros vecinos para contar con los mejores servicios destinados a la vivienda y su entorno.